"Una imagen que no se representa en mi mente es siempre un ejercicio técnico incompleto, porque el único propósito de cualquier imagen es lograr que se la represente". (Juan Gris)

viernes, 4 de marzo de 2011

Revista Pasión en Sevilla, nº 35: Reportaje "A la luz de las velas"


Cuando uno las contempla en tiempo retrasa su minutero hasta los siglos que jamás se vivieron. Nunca hemos pensado como sería un templo antes de que Thomas Alba Edison inventara la bombilla incandescente. Probablemente se trata de espacios lúgubres, tenebrosos solo aliviados por las luces de los cirios de los altares o, en las ocasiones especiales, por el bosque de velas que se colocaban delante de las Imágenes en los altares de culto. Ahora dos fotógrafos jóvenes se han encargado de hacernos vivir esos siglos en los que nunca estuvimos.



Escrito por Francisco José López de Paz
Manuel Jesús Rodríguez Rechi y José Javier Comas 
Cañaveral de luz con la iglesia a oscuras en San Lorenzo
En el número anterior, el reportaje de Manuel Jesús Roldán apuntaba en las fotos algunos detalles de este arte del claroscuro que hace un año empezaron a ejecutar dos jóvenes fotógrafos que apenas han crecido más allá de los 20 años. Son José Javier Comas y Manuel Jesús Rodríguez Rechi. Primos hermanos entre ellos, sus apellidos le delatan una profunda vinculación con el mundo de las cofradías. Javier pertenece a la saga de los Comas de la Exaltación, y Manuel Jesús a la de los Rechi. Desde muy jóvenes empezaron tratar la cámara fotográfica como un juguete hasta que fueron conociendo sus secretos y sus misterios. Es muy difícil verles por la calle sin los macutos y sin el banquito que utilizan para hacer las fotos. Colaboran con la web Pasión en Sevilla y con otras publicaciones. ¿Cómo se les ocurrió comenzar a fotografiar los altares de cultos sin más luz que la de las candelerías? “Mi padre –nos dice José Javier- que también es fotógrafo comenzó a hacer estas fotos en su hermandad que es también la mía, La Exaltación, a partir de ahí también otros fotógrafos las hicieron. Lo que ocurre es que nosotros desde el año pasado la hemos hecho de manera sistemática, como su fuera una colección de altares a oscuras solo iluminados por las velas”.
Cera a distinta altura modelando la luz en los Terceros
Tanto José Javier Como Manuel Jesús cuentan que a veces son los mismos miembros de las hermandades quienes les llaman para proponerles apagar la Iglesia y hacer las fotografías. La primera de la serie fue hace tres años en San Pedro. Allí capraeon en la penumbra del templo a oscuras el altar del Cristo de Burgos solo iluminado con la cera. Pero la serie continuada no la reiniciaron hasta enero de 2010 con el altar de cultos de las Penas de San Vicente. El resultado fue sobrecogedor. Las dos piñas de cera habían formado un doble penacho muy parecido al que corona el Empire State de Nueva York modelando con suavidad una doble flecha que apunta a las alturas. Una maravilla de la física y de la metafísica. A partir de ahí vinieron todos los demás. La Hiniesta, La Soledad de San Lorenzo, La Virgen del Subterráneo, Vera Cruz, La Carretería…
A veces al final de cada sesión José Javier y Manuel Jesús se salen fuera de la Iglesia o se instalan en el coro del templo para hacer una foto con perspectiva del aparataje de cultos iluminado por la luz de las velas. Son instantáneas que impactan porque a la luz se une en estos casos la perspectiva como factor de la belleza. En todo caso, tanto en la lejanía como en la cercanía, el ojo humano descubre perfiles nuevos lo mismo en el conjunto que en el detalle de la Imagen que aparece distinta cuando solo recibe la iluminación de los candeleros de la cera.
José Javier Comas Y Manuel Jesús R. Rechi en plena faena
Uno de los casos más singulares es el de la Soledad de San Lorenzo cuyo altar de cultos puede que sea el que más cera tenga de todos. Con cierta distancia la imagen que se ofrece es la de una doble hoguera alumbrando las ojeras de la Virgen de San Lorenzo que ofrece un rostro estremecedor con esta iluminación. Lo mismo le ocurre a la Virgen del Subterráneo o a la Hiniesta Dolorosa que acentúan los rasgos de dolor cuando reciben esta luz. No es extraño. Los imagineros del siglo de oro cuando hacían una obra para el culto tenían en cuenta que iba a ser la cera el único elemento que las alumbraría. Puede que estemos descubriendo ahora el auténtico perfil que quisieron enseñarnos los maestros de las Imágenes que salían de su taller.
Todo ha sido posible gracias a ojos nuevos que nos han traído estampas viejas. Dos fotógrafos José Javier y Manuel Jesús le han dado a la luz antigua el aire de nuestros días.    

DESTACADO

Dos piñas de luz que se asemejan al penacho del Empire State para las
Penas de San Vicente
CARACTERÍSTICAS FOTOGRAFÍAS “A LA LUZ DE LAS VELAS”
- Velocidad: Variable, siempre baja, según el diafragma que coloquemos en cada foto. Oscilando entre los 5 segundos, para oberturas grandes y 20 segundos de exposición para las pequeñas aproximadamente
- Sensibilidad: 100 Asas. Al utilizar trípode no es necesario mayor número. Así la calidad de imagen será la máxima posible, careciendo de granulado.
- Diafragma: Abierto en fotos con un punto de luz pequeño, donde destaque el altar sobre la oscuridad), oscilando alrededor del  5.6. para acortar así la profundidad de campo. Cerrado en fotos donde el altar abarque el mayor número de espacio en la foto, oscilando alrededor del 11. Agrandado así la profundidad de campo necesaria.
- Enfoque: Puntual
- Balance de Blancos: Tungsteno, siempre al menor grado posible. Debido a las intensas tonalidades cálidas que desprende la cera, que tienden a amarillear la imagen.


El septenario del Valle también se eleva a las alturas de la Anunciación sobre la luz


  
Triángulo perfercto en los cultos de La Hiniesta
  
Terciopelo, plata, cera y acantos bordados en la Carretería


La cera dispuesta como una escalera de brillos

¿Qué artista pudo idear este bosque de luz alumbrando a la Soledad?



El triduo de la Virgen del Subterráneo de la Cena

Fotografías altares: José Javier Comas Rodríguez
Fotografía Rechi y Comas: Domingo Pozo Morón