El muro de nuestras vergüenzas comienza a derribarse piedra a piedra como el hábito que nunca quisimos y que tapa nuestra ceguera. El sol traspasa sus paredes llegadas desde los claustros que vieron siglos de nuestra historia. Pensemos como salvar lo insalvable, busquemos la razón desesperada de recuperar aquello por lo que fuimos grandes.
Nota: Claustro del convento de Santa Inés. Muchos conventos y algunos templos de Sevilla permanecen en un lamentable estado de conservación. #SALVARLOSCONVENTOSDESEVILLA.