Tomaré el pecado de amarte en demasía. Sabes que esta es tu casa, que aquí tendrás tu espejo para ver lo hermosa que eres. Voces que este lugar visiten quejarán de tus constantes apariciones, pero no importa. Tus caras, tus diferentes vistas harán servir para que tu figura sea admirada por todos. La dama de noche dejará de ser planta para darte su nombre. Permanezcan atentos, aquí su lado atlántico…
